Las primeras 48 horas
Las primeras horas mandan más de lo que parece. Es normal notar la zona sensible, algo caliente, un poco inflamada y con ligera molestia al rozarla. Eso no significa que vaya mal. Significa que tu cuerpo ha empezado a curar.
También puede salir un poco de líquido transparente o blanquecino al principio y secarse alrededor de la joya. Eso suele ser parte de la curación. Lo que no es normal es un dolor que empeora muchísimo, una inflamación descontrolada o secreción espesa con mal olor desde el inicio.
Cuanto menos lo manipules, mejor. Manos fuera y limpieza básica.
Limpieza diaria paso a paso
La limpieza diaria tiene que ser sencilla. Si la complicas demasiado, acabaras haciendo de más. Y en piercings, hacer de más suele ir peor que hacer lo justo.
Primero: lavate bien las manos antes de tocar la zona. Parece obvio, pero es el paso que más se salta la gente. Después, limpia con suero fisiologico la parte externa del piercing. Sin alcohol, sin agua oxigenada y sin mezclas caseras. Suave y sin frotar.
Demasiada limpieza puede enfadar la zona más que calmarla.
Lo que NO debes hacer
Aquí suele estar la diferencia entre un piercing que cicatriza bien y uno que te tiene dos meses dando guerra.
- No tocar sin lavarte las manos
- No girar la joya
- No cambiar la joya antes de tiempo
- Evitar piscina, playa y banos largos
- No dormir sobre el piercing
- Evitar maquillaje o productos sobre la zona
No gires la joya. Esa costumbre antigua ha fastidiado más curaciones de las que ha ayudado.
Tiempos de cicatrización por zona
Si te preguntas cuanto tarda en cicatrizar piercing, aquí tienes una tabla orientativa. No es una promesa exacta, pero si una referencia bastante útil.
Que ya no te duela no significa que ya este curado.
¿Cuándo puedo cambiarme la joya?
Cuando este curado de verdad, no cuando te canses de verla. Esa es la respuesta corta. La larga es que depende de la zona, de como haya ido la cicatrización y de si has tenido irritaciones por el camino.
En lobulo suele poder hacerse antes que en helix, tragus u ombligo. En piercings de cartilago conviene tener bastante más paciencia, porque son los que más se enfadan cuando vas con prisa. Si cambias la joya demasiado pronto, puedes irritar el canal, provocar inflamación o volver a empezar casi desde cero.
Cuando este curado de verdad, no cuando te canses de verla.
Señales de infección vs. irritación normal
Esto genera muchísima confusión. Una irritación normal puede hacer que el piercing se vea rojo, moleste al tocar, esté algo inflamado y saque algo de líquido claro o blanquecino. También puede salir un pequeño bultito por roce, presión o exceso de manipulacion, sobre todo en helix y tragus.
La infección ya es otra cosa. Aquí hablamos de dolor que va a más, calor fuerte en la zona, hinchazón marcada, pus más espesa amarilla o verdosa, mal olor y sensacion general de que algo no va bien.
Si el dolor va a más, hay pus espesa o mal olor, no esperes. Consulta cuanto antes.
¿Titanio, oro o acero? Qué material elegir
El material importa mucho, sobre todo en la primera puesta. En Bananna Tattoo usamos titanio de grado implante porque da muy buen resultado en cicatrización y suele ser la opción más segura para muchísima gente. Si una piel va sensible, mejor no darle más motivos para enfadarse.
Por eso no conviene elegir la joya solo por estética. Una pieza preciosa que te irrite la zona no compensa. Primero que cure bien. Luego ya habrá tiempo de cambiar a algo que te encante más si te apetece.

