Tatuajes a color en Móstoles

Ilustración, anime y personajes

Si lo tuyo son los personajes, el anime o la ilustración con paleta propia, el color es tu terreno. Trabajamos piezas a color en Móstoles, Madrid, pensadas para la piel y no calcadas de una pantalla.

El color pide decisiones que el negro no pide: qué paleta, cuánta saturación, dónde dejar respirar el diseño para que dentro de diez años siga leyéndose.

En el estudio hacemos mucha ilustración: anime y manga, personajes de videojuego, referencias de series y cómic, y piezas ilustrativas sin referencia concreta. Partimos de lo que te gusta y hacemos una versión pensada para tu cuerpo, no un calco del fotograma.

Anime, videojuegos y personajes

Un personaje que funciona en una pantalla no siempre funciona en un brazo. La pantalla tiene retroiluminación, resolución infinita y un tamaño que tú controlas. La piel no tiene nada de eso.

Por eso, cuando nos traes un personaje, lo primero que hacemos es adaptarlo: ajustar el encuadre, decidir qué detalle se mantiene y cuál estorba, y elegir una paleta que aguante. Se reconoce igual, pero está hecho para durar en piel.

La paleta se elige, no se copia

Dos personas con la misma referencia pueden acabar con dos tatuajes distintos, y está bien que así sea.

Tu tono de piel influye en cómo se ve cada color: los tonos muy claros y los pasteles se comportan de forma distinta según la piel, y hay combinaciones que lucen mucho el primer mes y se apagan después. Te lo decimos antes de decidir la paleta, no cuando ya está hecho.

Lo que hay que saber del color

El sol es el enemigo

Nada apaga un tatuaje a color más rápido que tomar el sol sin protección. Es el factor que más pesa.

La cicatrización se nota más

El color pasa por fases de aspecto raro antes de asentarse. Es normal, y te avisamos de cuándo toca.

Los claros piden criterio

Blancos, amarillos y pasteles no se comportan igual en todas las pieles. Se eligen con cabeza.

Suele llevar más tiempo

Rellenar color pide más sesión que una línea. Cuenta con ello desde el principio.

Tapar tinta antigua condiciona

Un cover a color se puede hacer, pero lo que hay debajo limita la paleta de arriba.

El primer retoque va incluido

Algunas zonas asientan el color desigual. El primer repaso entra en el precio, dentro del mes siguiente.

De la referencia al tatuaje

1

Enséñanos la referencia

El personaje, la escena o la paleta que te gusta. Cuanto más concreto, mejor.

2

Adaptamos el diseño

Lo reencuadramos y decidimos qué detalle se queda, pensando en la zona y en el tamaño.

3

Elegimos la paleta contigo

Con tu tono de piel delante y sabiendo cómo va a envejecer cada color.

4

Reservamos fecha

El día se reserva dejando una señal, que luego se resta de lo que cueste la pieza.

5

Ves el boceto

Lo ves la jornada previa o esa misma mañana, ya con la paleta cerrada.

6

Tatuamos

Línea primero y color después, repartido en las sesiones que pida la pieza.

7

Cuidados y primer retoque

Salimos con las indicaciones anotadas. El primer repaso no se cobra aparte y entra dentro del mes posterior.

Cuidados de un tatuaje a color

Nada más terminar te cubrimos la zona. Usamos film, un apósito de segunda piel tipo Derm-X o un empapador según lo que se haya hecho y en qué parte del cuerpo; el tiempo que hay que dejarlo puesto te lo decimos en ese momento, porque varía de un caso a otro, y te lo damos anotado.

El color tiene una particularidad que conviene saber de antemano: en mitad de la cicatrización se ve mal. Se apaga, coge un tono lechoso y parece que ha perdido fuerza. Es la capa de piel nueva por encima y se pasa solo. Mucha gente se asusta justo ahí y es el peor momento para tocarlo.

Limpieza con agua templada y jabón neutro, secado a toquecitos y crema muy justa. No rasques ni tires de lo que se pele: en color, levantar una placa antes de hora deja un hueco de tono que luego hay que rellenar. Y nada de bañarse, ni en piscina ni en playa, mientras siga abierto.

Y luego, para siempre: protector solar alto. Es lo único que de verdad separa un color vivo a los diez años de uno apagado a los tres. Si el dolor aumenta en vez de bajar, la rojez se extiende, supura o aparece fiebre, avísanos y lo miramos.

Mira cómo nos queda el color

Las fotos dicen más que cualquier descripción. En el portfolio tienes lo que llevamos publicado, y desde aquí saltas directo a las piezas a color.

Y en la ficha del equipo puedes ver quiénes lo hacemos: un estudio íntegramente femenino.

NUESTROS TRABAJOS

Calavera en frasco
Personaje Morado
Dardo a color
Simba con flores
Mariposa con flor
Consola con personajes

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Copiáis exactamente el dibujo que os lleve?
Partimos de tu referencia y hacemos una versión propia, adaptada a la piel y a la zona. No calcamos un fotograma: lo reencuadramos y ajustamos el detalle para que funcione como tatuaje y aguante con los años.
¿El color funciona en cualquier tono de piel?
Sí, pero no todos los colores se comportan igual en todas las pieles: los tonos muy claros son los más sensibles a eso. Elegimos la paleta contigo teniendo en cuenta tu piel, no un catálogo.
¿Se me va a borrar antes que un tatuaje en negro?
Con sol y sin protección, sí. Bien cuidado y con crema, un color aguanta muchísimo. La diferencia la marca más el cuidado que la tinta.
¿Se puede tapar un tatuaje antiguo con color?
En muchos casos sí, aunque lo que hay debajo condiciona los tonos que se pueden poner encima. Si el tatuaje viejo es muy oscuro, a veces conviene aclararlo antes con láser.
¿Cuántas sesiones necesita una pieza a color?
Más que esa misma pieza en negro: rellenar lleva su tiempo. Depende del tamaño, y te damos una estimación cuando veamos la idea.
¿Hacéis piezas pequeñas a color?
Sí, aunque cuanto más pequeño es el diseño menos colores distintos caben sin que se mezclen con los años. Si tu idea pide un poco más de tamaño, te lo diremos.
¿El retoque se cobra?
No se cobra: viene con el trabajo, dentro de los treinta días de después. Con color es donde más se agradece, porque en una misma pieza unos tonos agarran mejor que otros y ese repaso los deja parejos.
¿Cómo se aparta la fecha?
Con la idea y el día decididos, se abona una señal que reserva ese hueco y que después se resta del total. El diseño lo ves la víspera o esa misma jornada, a tiempo de retocar lo que quieras.
¿A partir de qué edad tatuáis?
Los 16 años son nuestro límite: por debajo no tatuamos en ningún caso. Entre los 16 y la mayoría de edad hace falta que un progenitor o quien tenga la tutela legal firme el permiso y esté delante durante la sesión, identificándose.

¿Tienes un personaje en mente?

Cuéntanos cuál es y cómo te lo imaginas. Te decimos qué se puede adaptar y cómo quedaría en la zona que quieres.