Tatuajes old school en Móstoles
Línea gruesa, color plano y para toda la vida
El old school es el estilo que mejor aguanta el paso del tiempo, y no es casualidad: está diseñado para eso. Si quieres un tatuaje tradicional en Móstoles que dentro de veinte años se siga leyendo igual, este es tu sitio.

El tatuaje tradicional americano nació en puertos y cuarteles, hecho para gente que no iba a volver a pisar el estudio. De ahí salieron sus reglas: contorno grueso, pocos colores y formas que se reconocen de lejos. No son limitaciones, son la razón de que siga funcionando un siglo después.
Trabajamos old school clásico y también su versión actual, con la misma lógica de siempre pero temas nuevos. Si vienes con una idea moderna y quieres que se vea tradicional, se puede: lo que manda es cómo está construido, no qué se dibuja.
Los motivos de siempre
Golondrinas, anclas, rosas, dagas, herraduras, panteras, corazones con banderola. Cada uno arrastra su significado —la golondrina que vuelve a casa, el ancla del que tiene los pies en la tierra— y puedes tomarlo o dejarlo: hoy mucha gente los elige solo porque le gustan, y nos parece igual de válido.
Tampoco hace falta ceñirse al repertorio. Un motivo tuyo dibujado con criterio tradicional sigue siendo old school, y suele quedar mejor que una copia de una lámina de hace ochenta años que no dice nada de ti.
Por qué aguanta lo que aguanta
Un tatuaje envejece cuando la tinta se difumina bajo la piel y las formas pierden su borde. El old school se adelanta a eso: el contorno negro y grueso marca el límite aunque el relleno se suavice, y los colores planos no dependen de degradados que puedan perderse.
Por eso los tatuajes tradicionales de hace treinta años se siguen leyendo, y por eso este estilo es el que menos mantenimiento pide. Si lo que te preocupa es cómo se verá dentro de mucho tiempo, aquí esa pregunta casi se responde sola.
Qué define el estilo
Contorno negro y firme
Es la estructura de la pieza. Sostiene el dibujo aunque pasen los años.
Paleta corta
Rojo, verde, amarillo, negro. Pocos colores, bien puestos, sin mezclas raras.
Relleno sólido
Color plano y saturado en vez de degradados. Es lo que da esa fuerza a distancia.
Formas reconocibles
Se identifica de lejos y en pequeño. Un buen old school no necesita que te acerques.
Composición cerrada
Cada pieza funciona sola, así que se pueden ir sumando con el tiempo sin que choquen.
Poco mantenimiento
Es el estilo que menos se resiente con los años. Con sol y crema, poco más pide.
De la idea a la piel
Nos dices qué quieres
El motivo, la zona y si lo prefieres clásico o con un giro más actual. Con una referencia suelta nos sirve.
Lo pensamos en tradicional
Ajustamos grosores, simplificamos lo que sobra y elegimos la paleta. Aquí es donde una idea cualquiera se convierte en old school.
Apartamos el día
Se deja una señal para reservar la fecha y luego se resta del total. Nada más.
Miras el diseño
Te lo enseñamos la víspera o el mismo día de la cita, a tiempo de cambiar lo que no te encaje.
Lo tatuamos
Primero la línea, después el relleno. Las piezas medianas suelen entrar en una sentada.
Cuidados y repaso
Te explicamos cómo cuidarlo y te lo llevas por escrito. El primer repaso entra en el precio y se hace durante el mes siguiente.
Cuidados de un old school
Antes de que te vayas te tapamos la zona. Según cómo haya quedado el trabajo usamos film, un apósito de segunda piel tipo Derm-X o un empapador, y ahí mismo te decimos cuánto tiempo hay que dejarlo puesto: cambia con el método y con la pieza, así que no hay un plazo que valga para todas. Te lo damos también por escrito.
Este estilo tiene una particularidad que conviene saber: cicatriza de forma más aparatosa que un trazo fino. El contorno grueso y el relleno saturado mueven más tinta, así que la piel levanta más costra y la zona puede quedar más hinchada los primeros días. Es lo normal aquí, no una señal de que algo vaya mal.
De esa costra sale la única regla de verdad: no tocarla. En una pieza de relleno sólido, arrancarla antes de tiempo deja un claro en mitad del color que se ve a la primera y obliga a repasar. El lavado, con agua templada y jabón neutro; secar dando toquecitos, nunca frotando; y crema, poquita.
Ni piscina ni mar ni sauna mientras la piel siga abierta. Después, protector solar: aunque el old school sea el estilo que mejor envejece, el sol también apaga sus rojos y sus verdes. Si notas dolor que va a más, enrojecimiento que se extiende, supuración o fiebre, escríbenos y lo miramos.
Nuestros old school
Es un estilo que se juzga de un vistazo: o la línea está bien puesta o no lo está. Mira nuestras piezas y lo ves en un momento; en el portfolio puedes abrir la galería ya filtrada por old school.
Y si quieres saber quién lo hace, en la página de artistas está el equipo del estudio, íntegramente femenino.
NUESTROS TRABAJOS






PREGUNTAS FRECUENTES
¿El old school tiene que ser un ancla o una golondrina?
¿Se puede hacer old school en pequeño?
¿Por qué solo esos colores?
¿Duele más por ser línea gruesa y relleno?
¿Sirve para tapar un tatuaje antiguo?
¿Se puede tatuar sobre cicatrices o estrías?
¿El retoque va aparte?
¿Tatuáis a menores?
¿Cómo se reserva y cuánto cuesta?
¿Te va lo clásico?
Cuéntanos qué tienes en mente y lo pensamos en tradicional. Un tatuaje que dentro de veinte años se siga viendo como el primer día.